Marta Del Rio Colón

Fuíste entre todas la mas bella, la mas ejemplar. 
Dedicaste tu vida al trabajo; a tus hijos por demás.
 
Luchadora en la vida fuíste sin cesar.
 
Incansable, la batalla seguiste hasta el final.
 
Pena que no te pude conocer más. 
Sabes? No supe mucho de ti, me imagino que fuíste
la mejor madre para tus hijos que se sentían orgullosos de ti.
 
Orgullosos de haber contado con una
madre la cual lo fué todo e inspiraba amor, cariño y ternura. 

 

Es triste saber y sentir que no pude conocerte más,
pero a tí Marta Del Rio donde quiera que te encuentres
te hecho mi bendición y siempre en mi estarás
presente y en cada corazón en los cuales habitaba tu
dulzura sorprendente. 
Vagando estarás entre nosotros, no has muerto.
 
Estás presente en cada uno de nuestros
corazones y pensamientos.  
Caminarás a nuestro lado, llorarás, reirás y cantarás
y seguirás a tus hijos para llenarlos de fortaleza, cariño y paz. 

 

A ti Marta Del Rio, ajena estuve yo, pero siempre
hablaban bien de ti de quién fuíste en tu largo vivir.
 
Por mi parte te llevaré como ese gran regalo el cual
siempre estará sellado con emociones y sentimientos
los cuales quizás pude haberte entregado y con ellos recordarte,
hoy, mañana y siempre.  En vida te llevaré y
te recordaré por lo que fuíste y has de ser en la
Nueva Vida que nuestro Señor Dios te ha dado a escoger hoy
.

Dios te bendiga, Marta Del Rio,  descansa en paz
que siempre te llevaré en mis oraciones y en un bello recordar.
 
Así será hasta que culmine nuestro largo andar.