DR. JOSE RIVERA DEL RIO

Han sido tantas las preocupaciones
que cuando más necesitaba de alguien
siempre estabas ahí.
Han sido muchos los temores e inquietudes
cuando has sido tú quien ha contribuido
a sanar los mismos; en fin.

En la lucha incansable de esta vida,
buscando respuestas a preguntas
incompletas.
He ahí cuando mayor ha sido
mi sufrimiento, me has brindado
tu apoyo y consuelo.

A ti, Primo, te bendigo
porque atraves de tus palabras
me has consolado y puedo decir:
"La vida continúa a pesar
del amargo vivir de la mísma."

No importa lo mucho o poco que yo
pueda tener solo siempre presente
tendré que fuíste tú el gran apoyo,
el amigo aquel que un dia necesité
y al fin encontré.

A ti querido primo, gracias una vez más
por haber estado ahí y haber sabido
escucharme; comprenderme
cuando más lo necesitaba.

En ti siempre he visto ese padre
el cual nunca encontré.
Falta de amor, cariño, comprensión
y comunicación.  Eché mi vida hacia adelante
sin sentir aquel amor de padre.

Solo te agradezco a ti todos los consejos,
toda la ayuda que incondicionalmente
me has brindado.  Sin necesidad de dejar
lo tuyo siempre tu atención nunca faltó
para mi.

Dios bendiga tus manos
para que puedas seguir ejerciendo
tu profesión, te dé más vida
para que puedas seguir adelante.
Disfrutando de esa maravillosa
y linda familia con gran devoción.

En la lucha incansable seguiré
hacia adelante pues apenas comienza
la ruta de una gran desenlace.